“… escrito a salto de
mata ahora que Frank Gehry ha inaugurado el edificio (que ha costado 140
millones de dólares) y que ha sido bautizado como 'Dr. Chau Chak Wing', en
honor a un empresario y filántropo chino-australiano y es desde ayer la sede de
la Nueva Escuela de Negocios de la Universidad Tecnológica de Sídney (UTS)...!”
Las actuales formas
arquitectónicas de fast food,
están conformando ciudades ‘escultóricas’, que cumplen con su función política
específica. Edificios que se transforman en meros ‘contenedores de cosas’, ya
que lo mismo pueden sirven para albergar un museo, un mercado, una escuela, o
un ayuntamiento. Su continente, tiene
una grave dislexia con su contenido.
Estamos asistiendo a la proliferación de una arquitectura total y únicamente
“comercial”, ajena las más de las veces, a las necesidades reales de espacio
público y privado de las ciudades.
Pero tal como está
el mundo... con guerras de mentiras, con crisis financieras que atacan al
bolsillo, con deudas externas impagables, con casi 25.000 muertos al día de hambre y pobreza, con 6 millones de
niños menores de 5 años que mueren de hambre al año, con cerca del 60% del
mundo ajeno por completo al acceso a la arquitectura formal, con barcazas
repletas de inmigrantes que día a día cruzan el estrecho que separa África de
Europa, con miles de mexicanos que día a día cruzan la frontera de Estados
Unidos en busca de dinero y trabajo, con salarios de miseria en los países del
Tercer Mundo que sobreviven explotados, con las grandes ‘marcas
internacionales’ que utilizan mano de obra de miseria para sacar jugosos beneficios,
con ciudades del tercer mundo que crecen, y crecen, sin medida ante la
necesidad de inmigrar ‘al centro’, en busca de posibles.
Con esta realidad
del cada día, me cuesta entender que debamos seguir creyendo que el mundo
occidental capitalista, está creando los mecanismos adecuados para que todos
los ciudadanos del planeta podamos disfrutar, no
ya del Premio Príncipe de Asturias de las Artes 2014.
No, sino de una vivienda digna, de una ciudad digna, de un trabajo digno y
de una vida digna. En definitiva, no
quiero acostumbrarme a las pulcras fotos ‘a doble página’, de las Revistas
‘para Arquitectos’.
Porque mientras el
‘otro’ mundo pobre exista… Seguiré diciendo que esta arquitectura, este
urbanismo, y esta moda edificatoria, únicamente
se alinea a un orden impuesto donde lo que manda es el dinero, la imagen y el
marketing, pero no la necesidad y la búsqueda real de soluciones a los
problemas del mundo de hoy. Problemáticas no iniciadas por los arquitectos,
quizás, pero donde la arquitectura (y su imagen) cumplen puntualmente, con su
papel en este juego de dudosa moral democrática.
Debemos detenernos a reflexionar seriamente, para
dejar de mirar embelesados, la llamada ‘arquitectura de autor’, y empezar a
mirar en otras direcciones más realistas y, donde hay arquitectos e
investigadores de arquitectura, que buscan entre las rendijas del presente
soluciones reales, construcciones posibles y teorías validas para este mundo
donde la frivolidad, el high-tec,
el postmodernismo o el famoseo de los ‘grandes’ arquitectos, en la gran mayoría
de los casos, está conformando una arquitectura cada vez más y más insolidaria.
En definitiva, dejemos de ocuparnos de la
arquitectura de alta costura, y
miremos con atención y con detenimiento, las arquitecturas de pretaporter que se dedican eficazmente, a solucionar
problemas reales, de usuarios reales, en este mundo real. Alejándonos del glamour y la frivolidad artística en que se manejan
algunos de los equipos de arquitectos famosos, que no se ocupan por ofrecer
alternativas arquitectónicas ante la pobreza, mayoritaria en el mundo de hoy.
Pero como siempre ¡esta solo es la opinión de
quién escribe!
Investigación y Difusión
Dr. Humberto González Ortiz
Imagen:
(1) Consultar nota: Frank Gehry estrena nuevo
edificio en Sídney. (http://www.diariosur.es/planes/viajes/internacionales/201502/03/frank-gehry-estrena-nuevo-20150203104356-rc.html)
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